Inicialmente, los 12 miembros del jurado de la película están convencidos de que el acusado es culpable, pero a medida que comienzan a discutir el caso, empiezan a darse cuenta de que hay algunas inconsistencias en las pruebas. También aprenden más sobre los antecedentes del acusado y llegan a comprender por qué pudo haber actuado como lo hizo. A través de este proceso, los jurados llegan a ver al acusado desde una perspectiva diferente y finalmente votan para absolverlo.
La moraleja de la película es que es importante estar dispuesto a cambiar de opinión cuando se nos presenta nueva evidencia y estar abierto a la posibilidad de que otros tengan una perspectiva diferente de las cosas. También es importante escuchar todos los lados de una historia antes de emitir un juicio y ser consciente de los propios prejuicios. Siguiendo estos principios, podemos tomar mejores decisiones y evitar cometer errores.