Así se manifiesta su hamartia:
* Autopercepción delirante: Willy se ve a sí mismo como un vendedor exitoso, a pesar de que hay pruebas de lo contrario. Se aferra a los éxitos del pasado, ignorando sus luchas actuales y su inestabilidad financiera.
* Valores falsos: Valora la riqueza material y la popularidad por encima de la conexión humana genuina y la realización personal. Esto lo lleva a priorizar los logros superficiales sobre el bienestar de su familia.
* Negación de sus limitaciones: Se niega a reconocer que ya no es el "gran hombre" que alguna vez fue. Esta negación alimenta su desesperación y, en última instancia, conduce a su caída.
* Vivir en el pasado: Willy recuerda constantemente sus "días dorados", que irónicamente contribuyeron a su caída. No logra adaptarse al mundo cambiante y sus demandas.
* Comportamiento de autosabotaje: La búsqueda de Willy de un sueño imposible conduce a acciones imprudentes y autodestructivas, como su aventura y su eventual suicidio.
Su hamartia no es un único defecto, sino una compleja red de conceptos erróneos y autoengaños que, en última instancia, conduce a su trágico final. Sirve como un conmovedor recordatorio de los peligros de aferrarse a sueños poco realistas e ignorar las realidades de la vida.