Es innegablemente cruel: El Joker inflige dolor y sufrimiento a los demás, a menudo con una escalofriante falta de empatía. Disfruta del caos y se nutre del miedo y la desesperación que crea. Es responsable de innumerables muertes y actos de violencia.
Pero también es extrañamente encantador: Su retorcido sentido del humor y su naturaleza impredecible pueden resultar cautivadores. Es un maestro manipulador, capaz de atraer a la gente a sus juegos y hacerles cuestionar su propia cordura.
Sus motivos son complejos: El Joker no opera con objetivos o intenciones claras. Sus acciones parecen motivadas por el deseo de crear anarquía y exponer lo absurdo de la existencia humana. Esto lo hace difícil de entender y aún más peligroso.
Tú decides: En última instancia, si ves al Joker como "malo" o "agradable" depende de tu interpretación. Es un personaje diseñado para desafiar nuestras suposiciones y hacernos confrontar los aspectos más oscuros de la naturaleza humana.
He aquí una buena manera de pensarlo:
* Media: Si te concentras en el daño que causa y en su falta de empatía, lo verás como alguien malo.
* Bien: Si estás cautivado por su carisma y encuentras entretenida su energía caótica, es posible que lo encuentres extrañamente encantador.
El Joker es un personaje destinado a ser debatido, analizado e incluso temido. No encaja perfectamente en ninguna categoría simple.