Lo bueno:
* Un mundo lleno de risas: Imagínese a Bugs Bunny haciendo bromas a la gente en la vida real, o el optimismo contagioso de Bob Esponja extendiéndose por las calles. La vida sería mucho más divertida, especialmente si pudiéramos aprovechar la energía creativa de todos esos personajes fantásticos.
* Saltos tecnológicos: ¡Piensa en los inventos de los dibujos animados! Podríamos tener autos voladores como los Supersónicos, dispositivos como el Laboratorio de Dexter y tal vez incluso la capacidad de manipular el tiempo y el espacio como las Chicas Superpoderosas.
* Una celebración de la diversidad: Los dibujos animados están llenos de personajes de todos los ámbitos de la vida, que representan un amplio espectro de personalidades y habilidades. Dar vida a estos personajes podría ayudar a promover la comprensión y la aceptación en el mundo real.
* Un mundo de infinitas posibilidades: La imaginación de los dibujantes es ilimitada, por lo que las posibilidades de lo que podría suceder en un mundo donde los dibujos animados sean reales son realmente infinitas.
Lo malo:
* Caos y caos: ¿Qué pasaría si realmente existieran villanos como Bowser o el Dr. Evil? El mundo podría ser un lugar mucho más peligroso, con amenazas que quizás no podamos manejar.
* Dilemas éticos: ¿Cómo trataríamos los dibujos animados sensibles? ¿Serían tratados como personas o serían explotados por sus habilidades únicas?
* Pérdida de la inocencia: La magia de los dibujos animados reside en su capacidad de transportarnos a mundos fantásticos. Si fueran reales, parte de la maravilla podría perderse.
* Consecuencias en la vida real: La violencia en las caricaturas a menudo parece inofensiva, pero ¿y si se volviera real? Las repercusiones para nuestro mundo podrían ser devastadoras.
Lo incierto:
* ¿Cómo interactuarían los dibujos animados con los humanos? ¿Serían capaces de entender nuestro idioma y costumbres? ¿Tendrían sus propias estructuras sociales y culturas únicas?
* ¿Qué pasaría con la industria de los dibujos animados? ¿Seguirían siendo necesarias películas y programas de televisión animados si los personajes fueran reales?
* ¿Los dibujos animados *querrían* vivir en nuestro mundo? Podrían encontrar nuestro mundo aburrido, confuso o incluso peligroso.
En última instancia, las consecuencias de que los dibujos animados cobren vida dependerían de cómo interactuaron con nuestro mundo y cómo nosotros, como humanos, respondimos a su presencia. Sería un experimento fascinante, por decir lo menos, pero que podría tener consecuencias de gran alcance y potencialmente impredecibles.