El video muestra una serie de escenas de personas enamoradas, incluida una pareja que trágicamente sufre un accidente automovilístico. Si bien el video es emocionalmente evocador y sugiere la fragilidad de la vida y el amor, no muestra a Blunt quitándose la vida.
El vídeo pretende ser una representación visual conmovedora de los temas de amor, pérdida y anhelo de la canción. Utiliza imágenes para evocar estas emociones, pero no retrata un suicidio literal.