1. El corte de pelo bob: Brooks popularizó el corte de pelo bob, un cambio dramático de los peinados largos y elaborados de la época victoriana. Lucía su característico bob corto y elegante, que se convirtió en un símbolo de la mujer moderna e independiente.
2. La silueta de la aleta: Brooks personificó el estilo flapper, caracterizado por vestidos sueltos y fluidos con cinturas caídas, escotes bajos y dobladillos más cortos. A menudo usaba vestidos con detalles de flecos, que añadían movimiento y una sensación de liberación.
3. Tendencias de maquillaje: Brooks adoptó un look de maquillaje espectacular, con delineador de ojos intenso, cejas definidas y labios rojos. Enfatizó los ojos con kohl y rímel negro, una mirada que se convirtió en una declaración de moda para la época.
4. Diademas y Accesorios: Brooks era conocida por el uso de diademas, a menudo adornadas con plumas, perlas u otros adornos. Complementó su apariencia con delicadas joyas, pañuelos de seda y zapatos elegantes, completando su personalidad flapper.
5. La "mirada Brooks": Su estilo general, una fusión de cabello liso, vestidos minimalistas y maquillaje atrevido, se convirtió en sinónimo del "look Brooks". Este look influyó en los diseñadores de moda y actrices, estableciendo un nuevo estándar de feminidad y modernidad.
6. Influencia duradera: Aunque la era flapper terminó, el impacto de Louise Brooks en la moda perdura. Su estilo continúa inspirando a diseñadores y amantes de la moda hoy en día, como se ve en las tendencias recurrentes de cabello corto, vestidos estilo flapper y looks de maquillaje atrevidos.
En conclusión, Louise Brooks fue un ícono de la moda que marcó significativamente la estética de la década de 1920. Su estilo reflejaba los cambios sociales y culturales de la época, empoderando a las mujeres con un sentido de independencia y un enfoque de la moda más relajado y liberado. Su influencia todavía se puede ver en la moda contemporánea, un testimonio de su impacto atemporal y duradero en el mundo del estilo.