* Su edad e intereses: La Reina vivió una vida muy pública, pero era conocida por sus intereses tradicionales y probablemente no habría sido una jugadora.
* Privacidad: También es posible que haya jugado a Xbox pero lo haya mantenido en privado, como lo hizo con muchos aspectos de su vida personal.
Vale la pena señalar que la Familia Real ha adoptado la tecnología en los últimos años. Se sabe que el príncipe William juega videojuegos y el príncipe Harry incluso ha hablado sobre su amor por Fortnite. Sin embargo, no hay evidencia que sugiera que la Reina fuera una jugadora.