Los símiles son comparaciones directas que utilizan palabras como "me gusta" o "como". El lenguaje de Gonzalo es más metafórico y crea imágenes vívidas mediante la elección de palabras y descripciones, pero no utiliza la estructura explícita de un símil.
Sin embargo, aquí hay algunos ejemplos de cómo el lenguaje de Gonzalo crea imágenes fuertes que *parecen* símiles:
* "Está parado junto a la valla, como un halcón congelado en pleno vuelo." Esto no es un símil, pero la imagen de Gonzalo parado y observando, como un halcón, es poderosa.
* "Las semillas son como pequeñas bombas esperando a explotar." Una vez más, no es un símil, pero la imagen de las semillas brotando de vida es evocadora y se asemeja a un símil.
* "El suelo, oscuro y húmedo, huele a promesa." Si bien no utiliza "me gusta" o "como", esta frase crea un efecto similar a un símil al comparar el olor de la tierra con el sentimiento de una promesa.
Si bien el capítulo de Gonzalo puede no tener símiles explícitos, está lleno de lenguaje evocador que crea imágenes poderosas a través de comparaciones y metáforas, lo que hace que su capítulo sea especialmente impactante.