- Cartas y anuncios de ventas: Están escritos para persuadir al lector a realizar una acción específica, como comprar un producto o servicio. Por lo general, están escritos en un estilo directo y personal y se centran en los beneficios que obtendrá el lector al realizar la acción deseada.
- Artículos y publicaciones de blog: Están escritos para informar o entretener al lector y, por lo general, están escritos en un estilo conversacional más informal. A menudo incluyen anécdotas o ejemplos personales y pueden adaptarse a los intereses de una audiencia específica.
- Libros blancos e informes: Estos están escritos para proporcionar información detallada sobre un tema en particular y, por lo general, están escritos en un estilo formal y objetivo. A menudo se utilizan para educar al lector o para persuadirlo a seguir un curso de acción particular.
Al escribir centrado en la audiencia, es importante tener en cuenta lo siguiente:
- ¿Para quién escribes? ¿Cuáles son sus intereses, necesidades y puntos débiles?
- ¿Qué quieres que hagan? ¿Qué acción quieres que realicen después de leer tu contenido?
- ¿Cuál es la mejor manera de llegar a ellos? ¿Qué tipo de lenguaje, tono y formato resonará en ellos?
Al responder estas preguntas, puede crear contenido que sea relevante, interesante y valioso para su audiencia, y puede aumentar sus posibilidades de lograr sus objetivos de escritura.