1. La llegada de Ana: Si bien Marilla inicialmente tenía la intención de enviar a Anne de regreso, en el momento en que los "ojos brillantes e inquisitivos" de Anne se encontraron con los de ella, Marilla sintió un destello de simpatía y una aceptación vacilante. Esto marcó el comienzo de su vínculo inusual.
2. Los primeros días de Ana: Las imaginativas historias de Anne, su contagioso entusiasmo y su genuino amor por Avonlea, a pesar de su simplicidad, comenzaron a erosionar la desaprobación inicial de Marilla. Marilla se sintió atraída por el espíritu de Anne y su implacable optimismo, incluso cuando eso la metía en problemas.
3. El incidente de "Zanahorias y pastel": La frustración de Marilla por la tendencia de Anne a meterse en problemas alcanzó su punto máximo después de que Anne robó una bolsa entera de zanahorias e hizo un pastel "delicioso" con ellas. Sin embargo, este incidente supuso un importante punto de inflexión. Marilla, después de regañar inicialmente a Anne, se rió de la absurda situación y admitió un atisbo de diversión. Esto marcó un cambio en su relación, pasando de una estricta disciplina a un afecto vacilante pero creciente.
4. El desafío de Anne y "El niño malo": Durante una visita a la ciudad, la naturaleza franca de Anne y su desafío hacia la señora Lynde hicieron que Marilla se diera cuenta de la profundidad de su actitud protectora. Incluso cuando Anne fue reprendida, Marilla la defendió, revelando su creciente sentido de amor y lealtad.
5. El cumpleaños "perfecto" de Anne: El inesperado y conmovedor regalo de cumpleaños de Anne (una simple rosa silvestre) reveló su amor genuino por Marilla. Marilla, abrumada por este gesto sincero, finalmente admitió que amaba a Anne tanto como amaba a su propio hermano.
Si bien estos eventos específicos resaltan la evolución del amor de Marilla por Anne, es importante recordar que su amor creció de manera gradual y orgánica. Fue una comprensión lenta, impulsada por la personalidad única de Anne y el vínculo cada vez más fuerte entre ellos.