Si bien el set se construyó en un estudio de sonido, el lugar de rodaje fue el mercado real. ! Utilizaron la arquitectura existente y la transformaron en el mágico Gran Salón, agregando las icónicas mesas, sillas y candelabros.
El mercado todavía está abierto al público y es un destino turístico popular que ofrece una visión del mundo de Harry Potter.