Si bien la novela menciona que la criatura es "gigantesca" y "enorme", estos términos son relativos y abiertos a interpretación.
No se proporciona una altura o un peso definitivos, y es probable que Shelley tuviera la intención de dejar que el lector imaginara el tamaño de la criatura basándose en las descripciones de sus acciones y las reacciones de quienes la encuentran.
Es importante tener en cuenta que muchas adaptaciones de "Frankenstein" han representado a la criatura de diferentes maneras, a veces haciéndola significativamente más alta que un humano.