Mantenimiento general:
* Límpielo después de su uso: Limpie la suciedad, la mugre o los residuos que puedan haberse acumulado en la cabeza y el mango del martillo. Puedes utilizar un paño húmedo y un limpiador suave si es necesario.
* Compruebe si hay daños: Inspeccione la cabeza del martillo en busca de grietas, astillas o piezas sueltas. Examine el mango en busca de grietas, rajaduras o desgaste. Si nota algún daño, resuélvalo de inmediato.
* Guárdalo correctamente: Mantenga su martillo en un lugar seco donde no esté expuesto a temperaturas extremas o humedad. Evite guardarlo en un lugar donde pueda caerse o dañarse.
* No lo fuerces: No utilice un martillo para tareas para las que no está diseñado. Por ejemplo, evita utilizarlo como palanca o cincel. Esto puede dañar el martillo o el objeto en el que estás trabajando.
Consejos de cuidado específicos:
* Para mangos de madera: Aplique periódicamente un aceite o sellador para madera para proteger el mango contra el secado y el agrietamiento. Esto ayudará a prolongar la vida útil del mango.
* Para mangos metálicos: Limpie el mango con una solución de agua y jabón suave para eliminar la suciedad y la mugre.
* Para mangos de goma o plástico: Limpia el mango con un paño húmedo y evita el uso de productos químicos agresivos que puedan dañar el material.
Si tiene un tipo específico de martillo (martillo de garra, martillo de bola, etc.) con características especiales, asegúrese de seguir las instrucciones de cuidado del fabricante.
Si sigue estos sencillos pasos, podrá mantener su martillo en buenas condiciones de funcionamiento durante muchos años.