Si bien no hay pruebas definitivas, la historia persiste que Castro, entonces un joven de unos 20 años, fue una de las escenas de la multitud filmadas en La Habana. Algunas fuentes afirman que incluso tiene una aparición breve y fugaz en la película, aunque otras descartan esto como un mito.
Es una anécdota interesante, independientemente de su verdad, destaca la conexión temprana de Castro con la capital cubana y la industria del entretenimiento.