Rowley resultó herido durante un juego de "cheese touch" en la escuela. Accidentalmente se cayó y se golpeó la cabeza contra el suelo, lo que provocó que se le formara un chichón.
El padre de Greg, preocupado por el bulto, llevó a Rowley a la sala de emergencias para un chequeo. Afortunadamente, Rowley estaba bien y solo sufrió una pequeña conmoción cerebral.