Después de la trágica muerte de Hoffman en 2014, el equipo de producción enfrentó una decisión difícil. Podrían haber reescrito el papel o reformularlo, pero al final decidieron utilizar una combinación de metraje previamente filmado y CGI para completar su actuación.
El CGI se utilizó con moderación y se centró en completar escenas en las que Hoffman ya había filmado algunas partes pero no todas. Los realizadores tuvieron cuidado de evitar crear un clon digital de Hoffman y se utilizó el CGI para combinarlo perfectamente con el metraje existente.
Se trataba de una situación delicada y desafiante, y los realizadores fueron elogiados por su enfoque respetuoso y reflexivo.