"¡Por el Olimpo!"
Esta frase resume su dedicación a su herencia olímpica y su voluntad de luchar por su dios, Poseidón, y el destino del propio Monte Olimpo. Es un grito de guerra que refleja su coraje y su lealtad inquebrantable.
Si bien no es un grito de batalla en el sentido tradicional, tiene un propósito similar:inspira tanto a él como a sus aliados durante momentos intensos.