Ella no estuvo gravemente enferma durante el rodaje: Si bien se sabía que era pequeña y frágil, no hay evidencia de una enfermedad grave durante el rodaje de la película.
Sin embargo, estaba bajo una presión considerable: Las exigencias del rodaje fueron física y emocionalmente agotadoras para Garland, que en ese momento sólo tenía 16 años. Aquí hay algunos factores que contribuyeron a sus luchas:
* Con exceso de trabajo y desnutrición: La obligaron a trabajar muchas horas, a menudo en condiciones de iluminación adversas. El estudio controlaba mucho su dieta, que estaba severamente restringida y a menudo consistía en café negro y caldo de pollo. Esto contribuyó a sus problemas de peso ya existentes.
* Consumo de drogas: A Garland le dieron anfetaminas para mantenerla con energía y trabajar muchas horas, y barbitúricos para ayudarla a dormir. Lamentablemente, este patrón de consumo de drogas continuaría durante toda su vida.
* Estrés emocional: La presión para actuar y cumplir con las expectativas del estudio, junto con el agotador calendario de rodaje, afectaron su bienestar emocional.
Es importante recordar que:
* La producción de El Mago de Oz era conocida por sus duras condiciones de trabajo, y Garland no fue el único que sufrió.
* Las acciones del estudio, incluido el uso excesivo de estimulantes y la dieta poco saludable, contribuyeron en gran medida a sus luchas.
Si bien Garland no estuvo activamente enferma durante el rodaje, las presiones y exigencias de la producción, junto con su ya frágil estado, hicieron que su experiencia fuera muy desafiante y, en última instancia, tuvo consecuencias negativas duraderas en su salud.