Aquí hay algunas cosas que podemos inferir sobre cómo se sintió Walt Disney:
* Apasionado por su trabajo: Estaba profundamente dedicado a su oficio y le apasionaba hacer realidad sus visiones. Esto es evidente en su incansable ética de trabajo y los altos estándares que estableció para sí mismo y su equipo.
* Decidido y ambicioso: Enfrentó numerosos reveses y obstáculos a lo largo de su carrera, pero nunca abandonó sus sueños. Su incansable impulso y ambición lo llevaron a crear un legado que continúa inspirando a generaciones.
* Imaginativo y creativo: Su amor por contar historias y su capacidad para pensar fuera de lo común le permitieron crear mundos y personajes que capturaron la imaginación de millones.
* Impulsado por el deseo de entretener e inspirar: Walt Disney creía en el poder del entretenimiento para levantar el ánimo y brindar alegría a personas de todas las edades. Este deseo se refleja en los mundos mágicos que creó y los personajes a los que dio vida.
* A veces frustrado y decepcionado: Como cualquiera, Walt Disney probablemente experimentó momentos de frustración y decepción, especialmente cuando enfrentó reveses o críticas. Sin embargo, era conocido por su resiliencia y su capacidad para recuperarse de los desafíos.
En última instancia, es imposible comprender completamente las emociones de Walt Disney sin tener acceso a sus pensamientos y sentimientos personales. Sin embargo, podemos aprender sobre él a través de su trabajo, sus declaraciones públicas y los recuerdos de quienes mejor lo conocieron.