La damisela en apuros: Este es el arquetipo más obvio, ya que Rapunzel está prisionera en una torre y finalmente necesita ser rescatada.
La madrastra malvada/Bruja malvada: La Madre Gothel, que encarceló a Rapunzel en la torre, es el arquetipo clásico de villana, impulsada por su deseo de poder y control.
El héroe: En ambas versiones, un "héroe" finalmente rescata a Rapunzel. En la versión de Grimm, es un Príncipe, y en la versión de Disney, es Flynn Rider (quien, aunque inicialmente es un ladrón, se convierte en un personaje más complejo con sus propios conflictos internos).
El objeto mágico: El cabello de Rapunzel en sí es un objeto mágico que posee poderes curativos e impulsa gran parte de la trama de la historia.
La anciana sabia: La Madre Gothel, aunque no es intrínsecamente sabia, encarna el arquetipo de una mujer con conocimiento y control, aunque utilizada con fines egoístas.
El niño inocente/ingenuo: Esto es más prominente en la versión de Grimm, donde Rapunzel es retratada como increíblemente ingenua y fácil de engañar. La versión de Disney todavía la presenta como inocente, pero también es más ingeniosa y capaz de pensar de forma independiente.
El Embaucador: Flynn Rider, en la película de Disney, encarna el arquetipo del embaucador y utiliza su ingenio y carisma para afrontar situaciones difíciles.
El compañero leal: Aunque no es tan prominente, Pascal el camaleón podría considerarse el compañero leal de Rapunzel.
El viaje del autodescubrimiento: La historia de Rapunzel, especialmente en la versión de Disney, trata sobre el viaje de autodescubrimiento de Rapunzel, a medida que aprende sobre el mundo y sobre sí misma. Ella desafía las limitaciones impuestas por la Madre Gothel y finalmente encuentra su propia fuerza y agencia.
La "Princesa Perdida" :La situación de Rapunzel de estar cautiva y aislada del mundo exterior se alinea con el arquetipo de una "princesa perdida" que necesita encontrar el camino de regreso a su verdadero hogar e identidad.
Es importante señalar que los arquetipos de la historia de Rapunzel no siempre se presentan en su forma más pura. Los personajes son complejos y a menudo combinan diferentes rasgos arquetípicos, creando narrativas más ricas y atractivas.