Sin embargo, existen algunas conexiones:
* El atractivo de los misterios: Tanto las historias de Jack el Destripador como las de Sherlock Holmes fueron alimentadas por la fascinación del público por los misterios y el deseo de resolverlos. Los crímenes sin resolver de la vida real de Jack el Destripador, con su naturaleza espantosa, cautivaron la imaginación del público y aumentaron la demanda de ficción detectivesca.
* El auge de la ficción policial: La fascinación del público por Jack el Destripador y otros misterios de la vida real contribuyó a la creciente popularidad de la ficción policial en general. Esta popularidad ciertamente benefició a Sherlock Holmes, ya que fue una figura destacada en ese género.
* El contraste entre lo "real y lo ficticio": Los asesinatos sin resolver de Jack el Destripador en la vida real y las deducciones y triunfos ficticios de Sherlock Holmes ofrecieron un marcado contraste. Este contraste puede haber realzado el atractivo de Sherlock Holmes, al mostrar cómo una mente brillante podía resolver incluso los crímenes más desconcertantes.
En última instancia, no es exacto decir que Jack el Destripador ayudó a la popularidad de Sherlock Holmes. Más bien, ambos eran productos del mismo clima cultural, reflejando el interés del público por los misterios, el crimen y el deseo humano de desentrañar lo desconocido. Sherlock Holmes ya era popular antes de Jack el Destripador, y es posible que los asesinatos del Destripador simplemente hayan contribuido al género más amplio de la ficción policial, del cual Holmes era una figura destacada.