"No voy a morir."
Estas palabras tienen un significado inmenso, ya que representan el desafío de Katniss contra el intento del Capitolio de controlar su narrativa y su propio futuro.
Si bien el libro termina con una sensación de esperanza y un vislumbre de un posible futuro para Panem, también deja lugar a la incertidumbre sobre las consecuencias a largo plazo de la revolución y los desafíos que tenemos por delante. Las últimas palabras de Katniss reflejan su determinación de sobrevivir y moldear su propio destino, incluso frente a dificultades inimaginables.